CÓMO LO HAGO
Primero entendemos el problema. Después decidimos qué merece la pena hacer.
No empiezo recomendándote una web nueva, una campaña, una automatización o una herramienta de inteligencia artificial.
Empiezo por entender tu negocio, qué quieres conseguir y qué está ocurriendo ahora mismo.
Para hacerlo trabajo con una metodología sencilla: ADEP.
Análisis. Diagnóstico. Estrategia. Plan de Acción.
Cuatro fases para pasar de “creo que debería hacer algo” a saber qué hacer, por qué hacerlo y en qué orden.
No necesitas saber qué servicio necesitas. Empezaremos por entender el problema.

A (Análisis)
Dónde estamos
D (Diagnóstico)
Qué está pasando
E (Estrategia)
Qué vamos a hacer
P (Plan de acción)
Cómo lo hacemos
No se trata de hacer más cosas. Se trata de hacer las cosas que tienen sentido.
Una web nueva puede ser la solución. O puede que no.
Lo mismo ocurre con el SEO, la publicidad, las redes sociales, las automatizaciones o la inteligencia artificial.
Antes de invertir tiempo y dinero en cualquiera de esas cosas, necesitamos responder a una pregunta mucho más importante: ¿Qué está impidiendo que tu negocio consiga mejores resultados? Ahí es donde entra ADEP.
La metodología me ayuda a separar los problemas de los síntomas, establecer prioridades y tomar decisiones basadas en tu situación real.
- No en la herramienta de moda.
- No en lo que está haciendo la competencia.
- No en hacer tecnología porque sí.
Cancela o pausa en cualquier momento.

METODOLOGÍA ADEP
Cuatro pasos. En este orden. Porque el orden importa.
Parece evidente. Pero es muy fácil hacerlo al revés. Contratar publicidad sin saber si la web convierte. Rediseñar una web sin saber qué falla en la actual. Automatizar un proceso que todavía no funciona bien. Introducir inteligencia artificial sin tener claro qué problema queremos resolver. ADEP pone orden antes de invertir recursos.
A — ANÁLISIS
¿Dónde estamos? Analizar antes de diagnosticar
Antes de cambiar nada, necesitamos entender qué está ocurriendo.
- Analizo el negocio, la oferta, los clientes, la web, el proceso de captación, los datos disponibles y las acciones de marketing que ya estás realizando.
- Dependiendo del proyecto, también podemos revisar competencia, posicionamiento, analítica web, canales de adquisición, formularios, llamadas a la acción, automatizaciones o procesos comerciales.
El objetivo no es acumular informes. Es tener una fotografía suficientemente clara de la situación actual para poder tomar buenas decisiones.
Resultado: sabemos qué está pasando.
D — DIAGNÓSTICO
¿Qué está frenando los resultados? Diagnosticar antes de plantear una estrategia.
Tener datos no sirve de mucho si no sabemos interpretarlos.
En esta fase buscamos las causas.
- Puede que tengas tráfico pero pocas personas contacten.
- Puede que tu web explique lo que haces, pero no deje claro por qué deberían elegirte.
- Puede que tengas varios servicios pero una oferta difícil de entender.
- Puede que estés invirtiendo en marketing antes de tener bien resuelto el proceso de conversión.
- O puede que el problema ni siquiera esté en la web.
El diagnóstico nos permite distinguir lo importante de lo accesorio y localizar los puntos que merece la pena atacar primero.
Resultado: sabemos cuál es el problema que debemos resolver.
E — ESTRATEGIA
¿Qué vamos a hacer? Definir la estrategia antes de ejecutar acciones.
Cuando conocemos el problema, podemos decidir cómo resolverlo.
Aquí definimos prioridades y elegimos el camino.
- Quizá haya que replantear tu propuesta de valor.
- Simplificar tus servicios.
- Cambiar la estructura de la web.
- Crear páginas específicas para determinados servicios.
- Mejorar el proceso de captación.
- Trabajar un nuevo canal de marketing.
- Automatizar determinadas tareas.
- Aplicar inteligencia artificial a un proceso concreto.
- O combinar varias de estas acciones.
La estrategia evita ir dando palos de ciego y, sobre todo, nos ayuda a decidir qué no necesitamos hacer.
Resultado: sabemos hacia dónde vamos y por qué.
P — PLAN DE ACCIÓN
¿Cómo lo llevamos a la práctica?
Una estrategia que termina en un documento no cambia un negocio.
Por eso el último paso consiste en convertir las decisiones anteriores en acciones concretas.
- Qué vamos a hacer.
- En qué orden.
- Qué tiene mayor prioridad.
- Qué recursos necesitamos.
- Qué podemos medir.
- Y qué resultado esperamos conseguir.
Dependiendo del proyecto, puedo ayudarte también a ejecutar esas acciones: desde modificar o desarrollar una web WordPress hasta mejorar textos, conversiones, automatizaciones, analítica o soluciones basadas en inteligencia artificial.
Resultado: sabemos cuál es el siguiente paso y podemos empezar a ejecutarlo.
¿Y qué puede salir de todo este proceso?
No hay una solución predeterminada. Después de analizar tu situación podemos descubrir que necesitas:
- Mejorar la web que ya tienes.
- Replantear tu mensaje o propuesta de valor.
- Simplificar tu oferta de servicios.
- Crear una nueva web orientada a captación.
- Mejorar formularios y llamadas a la acción.
- Crear nuevas páginas o landing pages.
- Trabajar un canal de marketing concreto.
- Mejorar tu medición y analítica.
- Automatizar determinadas tareas.
- Utilizar IA para mejorar un proceso.
- Replantear parte de tu estrategia digital.
O podemos descubrir que no necesitas hacer algunas de las cosas que pensabas hacer.
Y eso también es un buen resultado.

MARIO GÓMEZ LUELMO
Estrategia
y ejecución con
una misma persona
No me quedo solamente en decirte lo que deberías hacer.
Llevo más de 20 años trabajando en proyectos digitales y mi perfil combina negocio, marketing y tecnología.
Eso me permite analizar un problema desde una perspectiva estratégica y, cuando el proyecto lo necesita, bajar después a la ejecución.
Puedo ayudarte a pensar qué hacer.
Pero también puedo ayudarte a hacerlo.
Sin pasar de un consultor a una agencia, de la agencia a un desarrollador y del desarrollador a otra persona que se encargue de las automatizaciones.
La estrategia y la ejecución permanecen conectadas.

¿Tiene sentido ADEP para tu negocio?
Esta forma de trabajar puede ayudarte especialmente si:
- Tu web existe, pero genera pocos contactos.
- No tienes claro qué está fallando en tu estrategia digital.
- Estás haciendo muchas acciones de marketing pero no sabes cuáles funcionan.
- Tienes varias ideas y no sabes qué priorizar.
- Estás pensando en rehacer tu web y quieres saber qué necesitas realmente.
- Quieres automatizar procesos sin complicar innecesariamente tu negocio.
- Te interesa aplicar IA, pero quieres hacerlo con un objetivo concreto.
- Quieres conseguir más oportunidades de negocio a través de tus canales digitales.
No hace falta que llegues con un diagnóstico. Precisamente para eso empezamos por la A de Análisis.

¿Quieres mejorar la captación de clientes de tu negocio?
Cuéntame qué estás haciendo ahora, qué resultados estás obteniendo y qué te gustaría mejorar. No hace falta que sepas cuál es la solución. Empecemos por entender el problema.